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El ángulo muerto de un coche es una zona situada normalmente en los laterales traseros del coche que no nos es posible ver mediante los espejos retrovisores, ni con los laterales, ni con el interior. Se trata de una “zona oscura” que no nos permitirá ver lo que está sucediendo, y que puede llevarnos a cometer un error si en dicha porción del espacio inmediato del coche se situó algún vehículo e iniciamos una maniobra.

angulo muerto espejos

Como podemos ver en esta imagen, el ángulo muerto se representa por el color amarillo sombreado, y es una zona del espacio en la que no podemos tener visión mediante los espejos, con sitio suficiente como para que se sitúe una moto, o un coche. En ese caso, si nosotros no advertimos la presencia del vehículo en nuestro lateral e iniciamos una maniobra, el riesgo de colisión es alto, por lo que se han desarrollado sistemas y soluciones adecuadas para eliminar por completo esas áreas ciegas.

Existen varias soluciones prácticas para el problema del ángulo muerto del coche, y la primera es muy sencilla: gira la cabeza. Siempre que vayas a iniciar una maniobra y tengas dudas acerca de lo que puede haber en tu ángulo muerto, gira la cabeza ligeramente para echar un vistazo. No es algo sofisticado, pero es completamente efectivo.

Hay personas que no se sentirán seguras en determinados tramos, o que por alguna razón tienen molestias en el cuello, o simplemente no quieren girar tanto la cabeza, y para ellas existen soluciones menos artesanales.

La primera y más conocida es instalar unos mini espejos en los retrovisores laterales para reducir el ángulo muerto, una solución que amplía nuestro ángulo de visión aunque no nos ofrece mucho detalle. Existen también espejos interiores “panorámicos”, que amplían un poco el ángulo de visión. El espejo de Hicks es “un espejo curvo que proporciona un ángulo de visión de aproximadamente 45 grados, comparados con los 15 o 17 grados que proporcionan los espejos planos”, y también parece una buena solución.

Sin embargo, la mejor solución es el sistema BLIS (Blind Spot Information System), que es uno de los sistemas de seguridad que te protegen mientras conduces, poniendo un ojo en la carretera en esas zonas a las que no llega tu vista. Gracias a los sensores en los guardabarros delantero y trasero, el sistema detecta vehículos que nos adelantan, y vehículos que se aproximan con rapidez a nuestro coche.

Cuando se detecta un vehículo cercano, o uno que se acerca rápido hacia nosotros, la luz del BLIS se enciende con luz fija. Si en ese momento intentamos una maniobra accionando el intermitente correspondiente, la luz será más intensa, para disuadirnos. El sistema BLIS se activa a velocidades superiores a aproximadamente 10 km/h.

Para evitar problemas derivados del ángulo muerto del coche, lo mejor es disponer de uno equipado con sistema BLIS. Sin embargo, si no es ese el caso, lo más importante es ajustar correctamente los espejos retrovisores, poniendo énfasis en ver cuanto más hacia atrás, mejor. Además, el giro preventivo de la cabeza nos ayudará a tener la confianza de que no hay, efectivamente, ningún vehículo en los puntos ciegos.