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La tecnología salva vidas, y cuando a la tecnología tradicional le añades una componente de conexión, su eficacia y su aporte en seguridad se multiplica. Es el caso de este casco conectado al smartphone llamado Skully, una idea de Marcus Weller, CEO de la empresa Skully Helmet.

En realidad, el nombre completo de este casco es Skully AR-1, el casco de realidad aumentada. Se trata de un dispositivo dotado con cámaras de vídeo y una pantalla que sobreimpresiona la información en el visor. De hecho es el primer casco en incorporar una cámara para controlar el ángulo muerto (se trata de una cámara de gran angular en la parte trasera del casco) y un Heads-Up Display para la información relevante, perfecta para estar alerta y mejorar en seguridad sobre la moto.

En ese HUD se muestra información como la velocidad instantánea y las indicaciones del GPS, además de otros puntos de conexión con el smartphone. que se conecta directamente con el casco, y mediante el que podemos escuchar música, por ejemplo.

La historia del desarrollo de esta idea es muy interesante, porque sale de la experiencia diaria (como casi todos los productos de éxito). Su creador, Marcus Weller, conducía su moto por Barcelona en 2010, cuando en un pequeño despiste buscando una calle, dejó de mirar al frente por escasos segundos, y terminó impactando contra la parte trasera de un coche.

Afortunadamente, el accidente no le dejó secuelas, y unos meses después soñó con el accidente, y cómo un mapa se desplegaba ante sus ojos, dentro del casco, avisándole del peligro y evitando el golpe. Como si se tratase de una epifanía, Weller se dispuso a buscar ese casco en Internet (no lo encontró), patentó su idea e hizo un prototipo en unos meses.

skully especificaciones

Ahora es evidente que es una buena idea y un gran producto, pero también en el momento en que se realizó, el crowdfunding aportó la financiación necesaria para sacar a producción el Skully AR-1.

La seguridad en el casco es muy necesaria para los motoristas

Las motos tienen sus pros y sus contras, y una gran contra es la fragilidad del conjunto moto-piloto, ya que la protección del vehículo sobre el conductor es nula, o prácticamente. Por esto es crucial disponer de dispositivos similares a Skully, dispositivos que permiten ver más, lejos y con más cantidad de información.

El principal peligro urbano es el ángulo muerto (en donde puede situarse otro coche, una moto, o cualquier vehículo), y junto a él, los golpes por alcance y las caídas provocadas por deslizamiento (sobre marcas de pintura, por ejemplo).

Tanto en el caso de los peligros derivados del ángulo muerto, como en el caso del alcance, Skully puede ayudar. Primero gracias a la cámara de gran angular de visión trasera, que permite tener una imagen muy clara de lo que viene por detrás, eliminamos el ángulo muerto; segundo, gracias al HUD estaremos más alertas sobre el tráfico que tenemos delante aunque no estemos mirando hacia esa dirección.

Vía | One