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La mezcla entre óptica y una máquina de Rube Goldberg es fascinante. Ya de por sí, esas máquinas son alucinantes pasatiempos en los que, a partir de un simple movimiento, se genera una reacción en cadena que nos mantiene en vilo hasta el final. En realidad, las máquinas de Rube Goldberg no son, para nada, útiles. Es más, son máquinas que son capaces de “llevar a cabo algo, de una manera redundante extremadamente compleja, que real o aparentemente podría ser hecho de una manera simple”.

Podemos construir una máquina de Rube Goldberg extremadamente compleja para que, al pulsar un botón, termine por encenderse la luz de la habitación tras infinidad de pasos. Pero las máquinas de Rube Goldberg no son algo pensado para ser útil, sino para adiestrar el ingenio, pasar el tiempo y divertir en el proceso de hacer algo extremadamnente simple, a través de múltiples y redundantes pasos. Hoy vamos a disfrutar de una máquina que se impulsa gracias al poder de la luz…

La máquina es obra de la compañía japonesa proveedora de servicios de Internet au HIKARI, y utiliza la luz como combustible para poner en marcha todo el mecanismo, gracias a sus propiedades como la reflexión y la concentración de energía a través de lentes. A partir de un simple haz de luz, un globo explotará, una cuerda se quemará y una bola de hielo se hará más fina, y los mecanismos funcionarán hasta el momento final.

En el vídeo superior podéis ver el “cómo se hizo” de esta máquina, muy recomendable si queréis pasar un buen rato viendo cómo es el proceso (parcial) de creación de la máquina de Rube Goldberg. Y si quieres más, no dejes de echar un vistazo a la multitud de apps y juegos que existen sobre este tipo de pasatiempos, por ejemplo Rube Works, un entretenido juego disponible para Android (y PC, y más plataformas) en el que debemos ir pasando niveles a medida que vamos creando más y más máquinas de Rube Goldberg para solucionar diferentes misiones.

Vía | Laughing Squid