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En el territorio wearable existen muchas tecnologías diferentes y, por supuesto, muchos datos que medir y presentar a los usuarios. La tecnología wearable permite a las personas controlar ciertas “variables” de sus propios cuerpos, como el ritmo cardíaco con los pulsómetros, y de ahí sacar otros datos como las calorías consumidas con el ejercicio realizado, y sabemos que en un futuro existirán wearables con otras muchas aplicaciones, como la prevención de enfermedades cardíacas o el control del colesterol (¿por qué no?). Pues bien, la firma de cosmética L’Oreal presentó el mes pasado un concepto de wearable para la piel, que controla la dosis de rayos UV que recibimos en la zona en donde está aplicado.

El parche de L’Oreal mide la exposición a radiación ultravioleta, y nos da un indicador a través de su app.
Lo cierto es que estamos muy acostumbrados a pensar en wearables como pulseras que nos colocamos en las muñecas y nos dan los datos que necesitamos por medio de una pantalla, o incluso sin pantalla, y de la mano de una aplicación para smartphone, pero a medio y corto plazo, los wearables podrán estar sobre cualquier zona de nuestro cuerpo.

Puede que lo más popular sea la muñeca y que hoy no encontremos sentido a otras colocaciones más “pintorescas” para los wearables, como prendidos en la ropa, en los tobillos o en las gafas (las “de ver” o las de sol), incluso tatuados en la piel, pero eso no significa que carezca de sentido esa colocación.

En el caso de L’Oreal, podemos pensar que sea más una maniobra de marketing, pero lo cierto es que la firma tiene toda una incubadora tecnológica en los EE.UU. que se dedica a la innovación y que ha presentado este singular parche.

exposicion uv

Como es lógico, tratándose de un parche para la piel, y además de L’Oreal, tendrá que ver con la salud de este gran órgano de nuestro cuerpo. Así, este parche de unos 6 centímetros cuadrados y tan solo 50 micrómetros de espesor monitoriza la radiación ultravioleta que recibe y según sea ésta el parche cambia su color. El usuario podrá saber la radiación que recibe sin más que hacer una foto del parche y subirlo a una app para smartphone que nos dará el veredicto.

Existe una preocupación creciente por la relación entre la radiación UV y el melanoma, y de hecho se puede consultar hasta un mapa mundial de las radiaciones UV, que nos enseña el riesgo que existe en cada zona, y nos da indicaciones sobre qué tipo de protección solar y de qué intensidad deberíamos aplicarnos dependiendo del tipo de piel que tengamos.

Este tipo de dispositivos conectados (pues a pesar de no estar directamente conectados, lo están a través de su correspondiente app), tienen el potencial de cambiar por completo la manera en la que se monitoriza la exposición a la radiación ultravioleta y, por tanto, pueden ser de mucha ayuda en la detección temprana de melanomas, o bien en la detección de malas prácticas que pueden poner en riesgo la salud de la piel.

Esto es tan importante que otros equipos de investigadores empiezan a pensar en desarrollar wearables flexibles que puedan recoger y transmitir datos de manera continua. Estos dispositivos estarían formados por hebras estrechas de conductores metálicos como el oro, entrelazadas e incrustadas en ‘nanocintas’ de silicio, y todos los datos que recogen se pueden enviar a través de bluetooth a un ordenador o smartphone siempre que estén cerca.

Un equipo de la Universidad de Illinois se ha unido al equipo investigador de L’Oreal con el fin de avanzar en el entendimiento de la piel, lo cual supone un empujón interesante a esta tecnología y sus aplicaciones.

Vía | Techxplore