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El coche con motor de combustión interna tiene los días contados. No es algo que vayamos a ver de la noche a la mañana, pero la búsqueda de la eficiencia energética nos lleva a prescindir de la exclusividad de ese tipo de motor. Deben entrar en juego otras tecnologías, y entre ellas las más populares en el presente son los coches híbridos, los coches eléctricos, y los coches híbridos enchufables.

La razón de ser de estos nuevos motores y sistemas de propulsión está muy claro: aumentar la eficiencia energética; recorrer más kilómetros con menos energía; contaminar menos, apostar por la sostenibilidad, mejorar la calidad de vida en las ciudades. Puede que esta última razón te sorprenda, pero en los centros de las ciudades sobran humos, ruidos y coches. Un coche eléctrico o un coche híbrido, con capacidad de rodar en modo eléctrico, eliminan los humos y reducen el nivel de ruido a niveles más apacibles.
Los coches híbridos, eléctricos o híbridos enchufables buscan una cosa: aumentar la eficiencia energética del conjunto.
La idea tras el concepto híbrido es clara: se dispone de una simbiosis entre dos tipos de propulsor, que en su versión más común consta de uno de combustión interna y uno eléctrico. Lo más típico es la combinación gasolina-eléctrico, pero también existen diésel-eléctrico y, en general, puede ser cualquier combinación de sistemas de propulsión. El concepto del coche de pila de combustible es diferente, pues genera la electricidad que mueve el motor eléctrico a partir de una pila de combustible llena de hidrógeno a alta presión. Con todo, es una alternativa sostenible al motor de combustión puro.

Volvo V40 Hybrid

En el caso de los coches eléctricos, la solución está en mover uno o varios motores eléctricos a partir de la energía almacenada en las baterías. La autonomía de estos coches varía en función de la capacidad de dichas baterías, la potencia del vehículo y otros parámetros. En esencia, los coches con motor de pila de combustible son coches eléctricos, tan solo cambia cómo se almacena u obtiene la energía eléctrica.

Los coches híbridos enchufables sacan lo mejor de los dos mundos

Por un lado disponemos de coches con motor de combustión interna que ya hemos dicho que están cada vez más obsoletos (aun teniendo mucho recorrido por delante, que quede esto claro); por otro tenemos los coches híbridos que mejoran la eficiencia, reducen el consumo y por tanto reducen la contaminación generada; luego están los coches eléctricos, que no producen emisiones contaminantes ni ruido, pero que tienen poca autonomía. Los coches híbridos enchufables combinan lo mejor del mundo híbrido y eléctrico.

La tecnología Plug-In-Hybrid es la clave: disponemos de un coche híbrido con una capacidad mayor en su lado eléctrico. Enchufando el coche a una toma de corriente se pueden recargar unas baterías de mayor capacidad que las del híbrido normal (el híbrido recarga las baterías mediante la recuperación de energía mientras nos movemos, y a través de la frenada) que nos permitirá disfrutar de varios modos de conducción, siendo el 100% eléctrico el más atractivo de cara al medio ambiente y el ahorro de combustible.

En Volvo, el modo “Pure” permite circular en modo eléctrico con las baterías llenas recuperando energía mediante la frenada regenerativa. Además, en el modo híbrido el consumo, ya bajo de por sí, se reduce con un modo Start&Stop muy refinado. Con el modo Pure puedes circular a velocidades de hasta 125 Km/h mediante la potencia del motor eléctrico que impulsa las ruedas traseras.

Volvo V40

Mejor maniobrabilidad en las curvas, conducción más dinámica y mayores dosis de par, potencia... y de emoción

Conoce su carácter