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The Auto I es un proyecto que consiguió su “financiación colectiva” vendiendo reservas por adelantado de las primeras unidades productos antes de comenzar a fabricarlas (esto permite al fabricante comprobar el interés real por el producto). Se trata de una curiosa combinación de sistema de grabación y seguridad con el “control de flotas”, entiendo con ello cualquier cantidad de coches entre los que pueda tener una familia numerosa o una pequeña empresa.

La tecnología que permite todo esto es una cámara de grabación en 360 grados que cubre todos los ángulos desde el interior del coche. A esto se suma la comunicación en tiempo real a través de la red móvil. Los vídeos quedan grabados en la cámara como almacenamiento principal y solo se envían automáticamente en caso de impacto o activación por movimiento: 15 segundos “antes” y 15 segundos “después” de que algo suceda.

Auto I

Entre los posibles usos están “vigilar a la familia” para ver si hacen un uso responsable de los vehículos, grabar el exterior del vehículo por si otros conductores realizan maniobras que produzcan una situación peligrosa o una colisión, grabar el interior en caso de robo del vehículo, tener un registro visual de lo que realmente sucedió ante semáforos y señales en caso de problemas y muchas otras que es fácil imaginar.

Auto I / Flota

La aplicación del móvil permite conocer en todo momento dónde está el vehículo y a qué velocidad se desplaza; también sirve para encontrarlo en aparcamientos gigantescos o localizarlo con ayuda de la policía en caso de robo. Desde la página web de Auto I se pueden además combinar las cámaras de varios coches propiedad del usuario para saber qué sucede en cada momento en todos ellos y qué miembro de la familia (o del equipo, en caso de empresas) está haciendo uso de ellos.

AutoIminiEl precio del dispositivo está alrededor de los 250 o 300 euros más unos 5 a 10 euros mensuales en conectividad. Como una de las ventajas hoy en día es que algunos seguros se abaratan si se instalan este tipo de dispositivos –porque ahuyentan a los ladrones o permiten recuperar vehículos o aclarar la responsabilidad en caso de accidentes– se supone que el ahorro podría compensar esa cuota.

Eso sí: la laguna legal en la que están este tipo aparatos es profunda y hace que sea necesario tener muy claro cómo se usan y para qué. Según las diferentes interpretaciones de la legislación española grabar desde el interior del coche hacia el exterior puede ser “ilegal” dependiendo de lo que se grabe (por ejemplo: matrículas o caras de personas).

Eso también depende de si las imágenes se graban para uso privado (por ejemplo, control familiar), como prueba, en caso de accidente ante el seguro, o en sede judicial (en esos casos podrían ser válidas o consideradas ilegales, depende) o bien con el fin de hacerlas públicas (por ejemplo en YouTube, algo que estaría en principio fuera de lo legal –excepto si se trata de “información noticiosa”).

Lo cierto es que las interpretaciones de todo esto son muy variadas y bastante diferentes respecto a lo que sucede en Estados Unidos, Rusia o en otros países europeos. Así que quien considere que el Auto I puede resultarle interesante mejor que realice una rápida consulta legal al respecto para evitar el subsiguiente “lío legal” en el que puede verse metido si acaso hace un mal uso.

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