Un robotaxi es un coche autónomo que hace las funciones de transporte privado de personas. Dicho en otras palabras, se trata de un taxi autónomo, sin conductor, y va a ser una realidad a corto plazo gracias al acuerdo entre Volvo Cars y Uber por el que se han facilitado 24.000 unidades del Volvo XC90 a la firma tecnológica. Estos coches se venderán entre los años 2019 y 2021.
Ese año 2021 es la fecha en la que Volvo proporcionará los primeros coches autónomos para particulares tras las pruebas pertinentes con el proyecto Drive Me. Por su parte, Uber lleva tiempo afirmando que su futuro es el de ofrecer coches sin conductor para su servicio de transporte de personas.
Ahora, gracias al acuerdo entre ambas compañías, el robotaxi deja de formar parte de la imaginación de las personas y se convertirá en realidad aprovechando las grandes ventajas del Volvo XC90. En concreto, la plataforma escalable SPA es fundamental, y el proceso de electrificación de Volvo ayuda a disponer de la mejor arquitectura eléctrica, la más moderna, y aquélla que permite una integración más fluida de los diferentes sistemas de Uber.
El transporte de personas es la tarea natural del coche autónomo

Parece una obviedad, pero hay que señalarlo. El transporte de personas es la actividad natural del coche autónomo, muy por encima del uso particular. Es decir, no podemos pensar en un coche capaz de moverse de manera autónoma dedicado a las mismas tareas que nuestros coches actuales.
O lo que es lo mismo, no podemos pensar que un coche autónomo se ha de pasar el 95% del tiempo aparcado sin circular, sino que será más bien al revés. Sería algo ilógico, y por ello el transporte de pasajeros es el futuro más factible para este tipo de vehículos.
La flota de coches autónomos podría estar circulando y admitiendo pasajeros las 24 horas del día, con sus pausas para repostaje y mantenimiento. Las tarifas de transporte bajarían considerablemente al no disponer de conductor y al estar siempre en marcha, pero sobre todo si se comparten trayectos entre diversos viajeros.
Todo esto parece, de nuevo, pura especulación, pero pensemos en la utilidad real de un coche autónomo, en su capacidad para llevar de A a B a las personas y a la consecuente pérdida del sentido de la propiedad que tendrían estos vehículos.
Incluso estamos perdiendo progresivamente esa noción de que un coche debe ser de nuestra propiedad gracias a innovaciones en el terreno del leasing como lo es Care by Volvo, la fórmula que te permite disponer de un coche nuevo pagando una tarifa plana mensual.
En estas unidades VOLVO que se suministrarán a UBER, el que sería puesto de conducción ¿será radicalmente distinto o estará preparado para asumir un control manual y seguirá teniendo un aspecto de 2018?
Hola David,
El puesto de conducción será muy similar al actual, por supuesto siempre con la opción – y preparado para ello- de tomar el control “manual” en cualquier momento.
Saludos