Volvo 360c: una visión conceptual del futuro de los viajes en coche

Lo mejor de los diseños conceptuales es que nos permiten soñar con el futuro: naves espaciales surcando el espacio, aviones que atraviesan los océanos en unos pocos minutos o coches que vuelan. El diseño y premisas del Volvo 360c entran dentro de esta categoría aunque sus ruedas todavía viajan pegadas a la carretera: un coche completamente autónomo, en el que se puede dormir, viajar en familia o trabajar. El concepto: que lo importante para ir de un sitio a otro es cómo se viaja y cómo se utiliza el tiempo, más que los tecnicismos del viaje en sí. Ya lo dice la famosa frase: “lo importante es el camino”.

La idea parte del concepto de que las personas intentamos optimizar nuestro tiempo en la vida cotidiana incluyendo cuando viajamos o tenemos que ir de un lugar a otro. Si el coche es completamente autónomo –lo que hoy en día se denomina “Nivel 5” en las clasificaciones internacionales– quiere decir que no hace falta siquiera que cuente con un volante. Se indica en voz alta el destino y ya está. Los pasajeros pueden ir sentados o tumbados, despiertos o dormidos, hablando con la persona en el asiento de al lado o leyendo un libro.



En esa “optimización personal” más gente optaría por vivir en un lugar agradable y seguramente más económico alejado del centro de las ciudades –de modo que aunque tenga que realizar el trayecto casa-oficina-casa todos los días, ese tiempo sería una experiencia más agradable y no supondría ninguna pérdida de calidad de vida; más bien todo lo contrario. Estaríamos hablando de coches equipados para el entretenimiento y para trabajar por el camino, con su conexiones a Internet, pantallas en los cristales interiores y donde como no hay que conducir se pueden hacer otras cosas –desde leer informes a mantener una reunión por videoconferencia – por no hablar de su inmenso habitáculo transparente para disfrutar del paisaje.

El mismo concepto puede aplicarse a título personal: viajar con la familia o los amigos sin tener que estar atentos a la carretera supondría ganar horas para el contacto humano. Y si el habitáculo es espacioso y cómodo, como el de un asiento de primera clase, la gente tal vez preferiría ir en coche de puerta a puerta a tener que desplazarse a estaciones de tren o autobús, aeropuertos y pasar incómodos controles de seguridad para cambiar de medio de transporte. Más rápido no siempre es mejor.

El hecho de que el concepto del Volvo 360c sea también un coche completamente eléctrico e inteligente dice mucho de cara a lo que se podría esperar de él: menos emisiones contaminantes y mayor capacidad para conducirse por el tráfico de carreteras y ciudades, con las que sus sistemas de navegación intercambiarían información. De momento está en una mesa de diseño, pero ya muestra cómo se puede cambiar la percepción de la mejor forma de ir de un sitio a otro.

En Volvo Cars España | 360c Volvo Concept Car: Una mirada a la futura movilidad

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