Este es el gran triunfo de Alexa, el asistente personal de Amazon

Amazon se ha lanzado con todos sus recursos a desarrollar Alexa, por un lado, y Echo por otro. En el CES 2016 ya se presentó, pero en el CES 2017 fue sin duda la estrella, un dispositivo para el hogar con el que podemos comunicarnos de viva voz y hacer compras en el gigante del eCommerce. Lo que realmente marca la diferencia entre Alexa y otros competidores (Google Home, por ejemplo), es el software sobre el que se apoya, simplemente porque se está convirtiendo en el “sistema operativo de la casa”, algo universal al alcance de cualquier fabricante.

Amazon ha hecho una jugada maestra con Alexa porque lo ha abierto, y esto significa que cualquier fabricante de dispositivos físicos del estilo a Echo podría acceder a las funcionalidades de Alexa, lo que se ha dado en llamar Amazon Skills (presentado además en una especia de SDK accesible para cualquiera que se llama Amazon Skills Kit). Así, los fabricantes tienen a su alcance las capacidades de Alexa, y las pueden añadir al dispositivo en el que esté trabajando.

Lo que significa todo esto es que Amazon ha creado con Alexa, por así decirlo, el sistema operativo de los hogares, y no se ha limitado a crear su propio asistente de voz doméstico. Al permitir que cualquier fabricante pueda comunicar sus dispositivos con Alexa está ganando la partida en los hogares. Otros fabricantes pueden poner en el mercado dispositivos físicos mucho más sofisticados que Amazon Echo, pero se basarán en Alexa para hacer posibles sus funcionalidades.

Ya existen dispositivos mejores que Echo, realmente, y también una serie completa de aparatos que se conectan a Alexa como televisiones, lámparas, decodificadores (de TV), y mucho más. Todos ellos funcionan de la misma manera, diciendo en voz alta “Alexa”, seguido de la orden específica que queremos ejecutar. Por ello, aunque otras compañías tengan asistentes más “inteligentes”, mejor acabados… Alexa ya está ganando terreno en el hogar, que resulta ser el centro del universo para las compras.

Nos da vergüenza utilizar un asistente de voz… pero no en casa

Todos disponemos de asistentes de voz en nuestros smartphone, tanto en Android como en iPhone. Otras soluciones “minoritarias” (que no lo son tanto) como los dispositivos con Windows también disponen de asistentes (Cortana), y todos los fabricantes y desarrolladores están estudiando la manera de llevar los asistentes de voz cada vez a más sitios, siendo la casa o el coche dos dominios en los que merece la pena invertir en I+D.

A pesar de disponer de los asistentes para voz en el smartphone, el uso real está muy limitado porque nos da vergüenza, literalmente, utilizarlos en público. Sin embargo, no nos molesta tanto hacerlo en la intimidad de nuestra casa, y por eso dispositivos como Echo, y asistentes como Alexa pueden triunfar. En casa podemos utilizar el smartphone como asistente de voz, claro, pero es precisamente en el hogar donde los móviles se quedan más tiempo en una mesilla que en nuestro bolsillo.

Amazon lo sabe y por eso desarrolló Alexa, y Amazon Echo. Y además, el gigante de eCommerce ha sido capaz de ver que este es realmente el futuro, y por tanto qué mejor estrategia que la de convertirse en el estándar de facto, para que cualquier dispositivo, sea cual sea su fabricante, opere sobre tu sistema operativo.