Una startup finlandesa llamada Varjo quiere revolucionar el mercado de la Realidad Virtual con un nuevo dispositivo, también diseñado para la Realidad Aumentada, con el que prometen conseguir una resolución similar a la del ojo humano.

La resolución en la Realidad Virtual ha sido uno de los grandes escollos y esta compañía asegura que su producto puede conseguir resoluciones de más de 70 megapíxeles mientras que otros dispositivos como el Oculus Rift o el HTC Vive solo alcanzan 1,2 megapíxeles por ojo.

Realidad Virtual: un mercado en constante expansión

La Realidad Virtual es una de esas tecnologías top que está en boca de todos. Llamada a cambiar nuestra forma de concebir no solo el entretenimiento, sino nuestro día a día en general, hemos analizado propuestas como el dispositivo Icaros, para entrenarse en el gimnasio con una máquina de ejercicios conectada a un entorno generado en realidad virtual; o cómo las tecnológicas buscan ofrecer gadgets que mejoren la experiencia, por ejemplo, evitando el uso de las gafas.

En cualquier caso, el producto de Varjo, bautizado como “20|20”, promete replicar la visión del ojo humano pues mejora la resolución ostensiblemente, pero permite dar un campo de visión de 100°, similar al que producen otros dispositivos en el mercado.

Los expertos a la cabeza de este proyecto provienen de gigantes tecnológicos como Nokia, Microsoft, Intel, Nvidia y Rovio.

varjo 20|20

Secretismo frente al ansiado Varjo 20|20

El nombre 20|20 proviene del test de agudeza visual de Snellen (aquel de las letras en tamaño descendente que tanto hemos visto en clínicas). Imitará la visión del ojo humano, también, proveyendo una imagen más desarrollada en el centro de la visión, rodeada de menor resolución en los lados, simulando la visión periférica.

Aun así, la información al respecto de cómo funciona este dispositivo es todavía muy reducida. En un artículo de Engadget resumen que el dispositivo aglutinará la resolución de 70 megapíxeles en un área de la pantalla en la que está mirando, registrado mediante un rastreador de la mirada.

Por ahora este proyecto va dirigido a profesionales (diseñadores, ingenieros, arquitectos…) y el precio de salida precisamente no alentará el consumo masivo, ya que se habla de cifras entre los “miles de dólares”.