Sostenibilidad

¿Qué es la paradoja de Braess?

Los atascos de tráfico cuestan a la sociedad miles de millones de euros anuales. La pérdida de tiempo (de trabajo y de consumo), el aumento de la contaminación y el aumento en el número de accidentes son algunas de las razones de dichos costes. Por qué se forman los atascos es bien conocido, ya que si aumenta el número de coches en circulación por un tramo la carretera se congestionará, y el atasco será inevitable.

En cuanto a cómo se forman los atascos, hay diversas formas, pero una sobresale sobre todas las demás: cada conductor es egoísta y tomará el camino que mejor le convenga, en términos de tiempo invertido, a sí mismo. Esa es una de las principales conclusiones de la paradoja de Braess.

¿Qué es la paradoja de Braess y por qué más no siempre es mejor?

La paradoja de Braess dice que la alteración de una red de carreteras para mejorar el flujo de tráfico tiene el efecto inverso: en vez de hacer más fluido el tráfico, la vía termina congestionándose.

La paradoja se puede ver desde otro punto de vista: a veces, eliminar provisionalmente la posibilidad de tomar una vía rápida o un atajo (como un túnel bajo la ciudad) reduce la congestión general. Como buena paradoja, la afirmación nos parece todo lo contrario a lo que debería ser lógico, pero si tenemos en cuenta que las decisiones de los conductores son fundamentalmente egoístas, la cosa cambia.

Esto se comprende muy bien al regresar a la conclusión que mencionamos arriba: los conductores solo piensan en reducir su tiempo de viaje, sin preocuparse por lo que harán los demás. También se puede pensar como que los conductores asumirán que serán los únicos en la carretera a los efectos de comprender por qué un atajo incrementa la congestión.

En esas condiciones, si se abre una alternativa teóricamente más rápida para hacer un trayecto, todos los conductores la elegirán como primera opción, fijándose en el tiempo teórico que tardarán (menor). Esto supondrá la congestión de las vías que dan acceso a ese atajo. Podemos imaginar cómo se agolpan los coches en el carril de acceso a la vía rápida, provocando un atasco. Podemos verlo explicado en este vídeo (es posible activar los subtítulos).

¿Quién descubrió la paradoja de Braess?

Esta afirmación fue postulada en 1968 por el matemático alemán Dietrich Braess que, como vemos, da nombre a la paradoja. Este matemático advirtió que al añadir un camino alternativo o un carril adicional rápido o de alta capacidad a una vía podría aumentar el tiempo medio total de viaje.

Por decirlo así, si para un trayecto determinado añadimos una vía alternativa que reduce el tiempo de viaje, todos los conductores que la utilicen terminarán tardando más tiempo en llegar al destino. Es decir, aumentará la congestión del tráfico o se trasladará a otro sitio.

Casos reales de la paradoja de Braess

Ejemplos en los que añadir un nuevo carril a una vía congestionada, o crear una nueva ruta más rápida, no siempre funciona, hay muchos. Uno bastante interesante es el aumento de tráfico que sufrió el tráfico que cruzaba la Bahía de Sidney, cuando al puente existente se le añadió una nueva ruta: un túnel bajo el puerto. El tráfico diario aumentó de 180.000 vehículos al día a 250.000. En este caso concreto, puede que las congestiones no empeoraran, pero es un caso claro de tráfico inducido.

Donde sí se ve más claro que el tráfico puede empeorar, además de aumentar, es en el caso de Beijing. El tiempo medio de desplazamiento al trabajo en la ciudad china en el año 2013 subió 25 minutos respecto al año anterior. Y ocurrió en el contexto de una década de gran crecimiento en la red de autovías del país.

Un ejemplo de la forma contraria de ver este asunto tuvo lugar en Seúl, cuando en el año 2003 se decidió demoler la gran autopista que cruzaba la ciudad de este a oeste. Además de la contaminación que generaba una vía que estaba permanentemente congestionada de tráfico, la autopista cubría el río Cheonggyecheon, convirtiéndolo prácticamente en una cloaca. Pese a las grandes críticas que recibió la demolición, el tráfico mejoró y ahora la ciudad cuenta con un corredor verde, un paseo urbano de 10 kilómetros protagonizado por el río.

No parece muy correcto decir que los conductores son egoístas y solo piensan en su propio beneficio, pero es verdad en gran medida. La realidad diaria nos demuestra que un gran porcentaje de conductores actúa de manera egoísta: cambios de carril consecutivos para intentar avanzar unos metros más que los demás coches; incorporaciones a un carril de desaceleración en el último momento, ralentizando a los coches que ya están en él e inutilizando el carril derecho de las autovías (por la presencia de esos coches detenidos a la espera de salir). Hay decenas de ejemplos, a diario.

Una solución para este tipo de problemas sería disponer de un sistema como Slippery Road Alert que nos indicase en todo momento el estado de la vía con tiempo suficiente antes de alcanzar un punto de congestión o un punto crítico. Incluso si se nos informase en tiempo real del nivel de ocupación de las vías que podríamos elegir para llegar a un destino, junto con el tiempo estimado en ese momento para alcanzarlo, los problemas de congestión desaparecerían y la paradoja de Braess sería una mera curiosidad matemática.

En el fondo, una de las principales causas de los atascos es el egoísmo. Una velocidad excesiva, una velocidad anormalmente baja y los cambios de carril inadecuados se combinan para entorpecer el tráfico, en detrimento de la seguridad. El que va demasiado lento obliga a otros conductores a adelantar; el que va demasiado rápido trata de buscar hueco para seguir a su ritmo. En un mundo ideal, los conductores mantendrían una velocidad y distancia entre sí muy constantes y el tráfico fluiría. Eso, sin embargo, parece una utopía a la que no podremos acceder hasta que lleguen los coches autónomos.

Fotos | Pedro Gandra y Bithin raj en Unsplash

Volvo XC60

¿Malas carreteras? ¿Mal tiempo? No te preocupes, con el XC60 todo el control en tus manos.

¡Pruébalo!
 

Deja un comentario sobre "¿Qué es la paradoja de Braess?"

Nos encantará conocer vuestra opinión, pero indicaros que los comentarios están moderados, y no aparecerán inmediatamente en la página al ser enviados. Evitemos las descalificaciones personales, los comentarios maleducados, los ataques directos o ridiculizaciones personales, o los calificativos insultantes de cualquier tipo, y procuremos que las opiniones estén relacionadas con lo que se comenta en esta entrada.

Volvo Car España, S.L.U. almacenaremos y procesaremos tus datos personales de acuerdo a nuestro aviso legal y política de privacidad. En Volvo Car España, S.L.U. también compartiremos tus datos personales con nuestra Red de Concesionarios y Talleres Oficiales, quien los procesará y hará seguimiento de tu solicitud. Enviando esta solicitud, aceptas este proceso.

Nuestros clientes y amigos reciben la mejor información, campañas y promociones de Volvo Cars, a través de medios electrónicos. Al seleccionar una o varias de las casillas de abajo, consiento recibir futuras comunicaciones de Volvo Car España y/o nuestra Red de Concesionarios por el canal seleccionado.

Email

Enviado esta solicitud, consientes el procesamiento de tus datos.