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A veces es necesario darle la vuelta a los problemas, y plantearlos desde otro punto de vista completamente nuevo. El fenómeno de las smart cities, o ciudades inteligentes, va ganando terreno y no son pocos los estudios, las propuestas y los artículos contando las bondades de las ciudades del futuro, más sostenibles, con una mejor eficiencia energética, mejor control de residuos y de tráfico, menos ruido…

Son paraísos urbanos que no podemos más que pensar que son una utopía porque, a la hora de la verdad, las soluciones se topan de frente con los legisladores y burócratas, y en muchas ocasiones no es posible un acuerdo.

Por tanto, ¿por qué no pensar de otra forma y crear las ciudades inteligentes desde cero? ¿Por qué no permitir el crecimiento de nuevas urbes diseñadas desde un principio siguiendo los preceptos de la sostenibilidad, teniendo en cuenta cosas como el tráfico autónomo, configurando de manera más eficiente las calles, los barrios… Esa es la idea de Sidewalk Labs, una filial de Alphabet (o en otras palabras, Google). Esta empresa está especializada en tecnología urbana y ha propuesto una serie de proyectos para el desarrollo de nuevos distritos inteligentes.

La idea de Sidewalk Labs es la de encontrar amplios terrenos con posibilidades de ser reurbanizados. Al principio buscarían ciudades con ese tipo de terreno que tuviesen también necesidades económicas, y allí construirían los distritos repletos de tecnología y con miles de habitantes que, al final, serán empleados de la empresa.

smart cities

La idea es poder desarrollar las propuestas, experimentar sobre el terreno y construir distritos eficientes desde el punto de vista energético, además de poder seguir con pruebas de conducción autónoma en condiciones reales.

La razón de ser de esta iniciativa es intentar disponer de un espacio libre de legislación, un espacio autónomo, por así llamarlo, e independiente con respecto a las directrices urbanas establecidas. Larry Page y Daniel Doctoroff se han unido para tratar de romper las barreras entre planificadores urbanos y los ejecutivos de empresas tecnológicas. Se trata de responder a una pregunta muy simple: “Si pudieses hacerlo, ¿cómo crearías una ciudad desde cero?“.

En cierto sentido, la combinación de personalidades no puede ser mejor: por un lado está toda la tecnología de Alphabet, y por otro está el urbanismo, la búsqueda de la calidad de vida. Juntar estas dos grandes potencias y tratar de empezar de cero, consiguiendo ciudades atractivas para sus ciudadanos, pero a la vez muy tecnológicas, altamente sostenibles y con una planificación que escape de las enrevesadas calles llenas de coches, llenas de espacios de aparcamiento y que, en definitiva, son poco eficientes, es claramente más atractivo que modificar las ciudades existentes.

Al menos, mientras los legisladores no cambien radicalmente.

Vía | The Wall Street Journal