La impresión 3D permite fabricar de manera directa, y relativamente rápida, objetos sólidos. Hay diversas técnicas, pero la más habitual consiste en colocar capas sucesivas de material que se solidifica rápidamente, una capa sobre otra. Normalmente se trata de objetos pequeños fabricados con materiales plásticos o con resinas debido a que, en general, las impresoras 3D más conocidas tiene un tamaño limitado y “razonable”. Esto las hace adecuadas para utilizar en talleres, oficinas e incluso en casa.

Pero el principio de funcionamiento de una impresora 3D es el mismo independientemente del tamaño de la impresora. Sencillamente, cuanto más grande sea la impresora mayores serán los objetos que se podrán imprimir con ella. Con una impresora 3D lo suficientemente grande se puede imprimir una vivienda.

Una casa impresa en 3D de una pieza y en un día

Esto es, precisamente, lo que ha hecho la firma de ingeniería Apis Cor: ha construido una impresora lo suficientemente grande como para imprimir una vivienda residencial de 38 metros cuadrados. La vivienda, de una planta, se “imprimió” directamente en su ubicación, la primera de este tipo que se construye en Rusia, siendo más habitual el método de imprimir paneles prefabricados que después se trasladan y se ensamblan en el lugar donde ubicará la vivienda.

En total, la impresora 3D estuvo funcionando durante 24 horas colocando capas superpuestas de cemento en pleno mes de diciembre, en la época más fría en esa región. Esto supuso un desafío adicional debido a que la mezcla de cemento utilizada como suministro de la impresora 3D se congela a temperaturas bajo cero. Para resolver el problema se instaló una carpa sobre el sitio de construcción. Así fue posible mantener la temperatura del aire alrededor de la impresora a unos 5 grados. El uso de nuevos materiales para la construcción, como los geopolímeros o cementos de nueva generación, resolverá en el futuro el impacto que tienen las temperaturas extremas (muy altas o muy bajas) en el proceso de impresión.

Una casa impresa en 3D de una pieza y en un día

En cuanto al aislamiento térmico y acústico de paredes, suelo y techo, el método de impresión 3D se adapta a las preferencias o necesidades según la ubicación de la vivienda. En este caso, se empleó una combinación de aislante sólido en techo y paredes y de un compuesto de aislante líquido inyectado en la estructura impresa, entre las paredes exterior e interior. En el futuro el aislante se aplicará directamente durante el proceso de impresión 3D (mediante impresión multimaterial), lo que reducirá todavía más el tiempo de impresión.

Una casa impresa en 3D de una pieza y en un día

“La fabricación mediante la impresión 3D proporciona total libertad en el diseño y aspecto de la vivienda, sin restricciones de diseño más allá de los impuestos por las leyes de la física”, dicen desde Apis Cor. La forma circular de esta vivienda de una planta no es muy usual, y precisamente se eligió para demostrar las posibilidades que ofrece la impresión 3D en la impresión de viviendas y “la diversidad de las formas disponibles”.

El coste de “imprimir” esta vivienda fue de unos 10.000 euros.

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