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En el mundo en que vivimos, la gestión de residuos es cada vez más importante para asegurar la sostenibilidad y a la vez reducir las necesidades de materia prima y manufacturas, y reducir la cantidad de desechos al final de la vida de los productos. Así, mediante el reciclado de múltiples componentes y productos es viable la reducción de energía en los procesos de fabricación, entre otras múltiples ventajas y aplicaciones. En el caso de la automoción, los vehículos son altamente reciclables y la industria asociada a estos procesos es de las más importantes del mundo en volumen de operación. Veamos cómo es el reciclado de coches.

Solo en los Estados Unidos, casi el 100% de los vehículos son reciclados, y la industria del reciclado estadounidense mueve cada año 32.000 millones de dólares, dando empleo a más de 140.000 personas a lo largo y ancho del país. El coche es el producto de consumo que más se recicla en el mundo con 25 millones de toneladas de materiales reciclados de viejos vehículos en el planeta. En números, se recicla entre el 75% (Europa) y el 80% (Estados Unidos) del peso de los vehículos, quedando el otro 20%-25% como residuo no reciclable.

La importancia de esta industria es tal que se suministra alrededor del 37% de todo el metal ferroso a los altos hornos y fundiciones en los EE.UU.. Se recicla el 90% del aluminio de los coches, y es posible reciclar el 98% o 99% de las baterías del coche, a pesar de que todavía queda camino por recorrer para que los consumidores las lleven a los puntos de reciclado. Otro punto importante es el reciclado de neumáticos, que permite fabricar productos tan diferentes como suelas de calzados y pistas ecuestres.

Todo esto tiene un impacto positivo en el medio ambiente y permite ahorrar energía, reducir emisiones contaminantes y alargar la vida de los materiales como el plástico o las diferentes aleaciones de metales para fabricar nuevas unidades de productos. El ahorro es considerable y, cada año y considerando tan solo la industria del reciclado estadounidense, se ahorran 85 millones de barriles de petróleo al utilizar materiales reciclados en lugar de fabricar nuevos.

Todos esos materiales reciclados se utilizan en la fabricación de muy diversos productos, incluyendo nuevas partes y piezas para coches, como era de suponer. El empleo cada vez mayor de materiales reciclables en los coches de nueva producción no hará más que incrementar, por un lado, el negocio y la industria del reciclado; por otro, hará disminuir progresivamente las demanda energética para la fabricación de vehículos y piezas, y reducirá considerablemente las emisiones contaminantes.

Como dato, cada año se reciclan en Europa cerca de 8 millones de vehículos, 12 millones en los EE.UU. y, a nivel global, son 27 millones los vehículos que llegan al final de su vida útil y son recogidos para reciclar. Esta industria no solo da empleo a muchas personas, sino que aporta beneficios indirectos como la renovación del parque automovilístico y una mejora en seguridad vial al sacar de las carreteras vehículos obsoletos o que ya no cumplen con los estándares de seguridad actuales.